Audi e-tron quattro, nueva tracción integral en Le Mans

Audi R18 e-tron quattro

En 2012 Audi se convirtió en el primer fabricante en ganar las 24 Horas de Le Mans y el Campeonato del Mundo de Resistencia FIA (WEC) con un prototipo LMP1 de cuatro ruedas motrices. Equipado con el innovador sistema e-tron quattro de tracción integral, el R18 ha vencido en diez pruebas del WEC hasta la fecha, entre las que se incluyen las 24 Horas de Le Mans en los años 2012 y 2013, además de hacerse también con los títulos de Campeón del Mundo en esos mismos años. En 2014, por primera vez, los dos Audi LMP1 que compiten en el apartado de Constructores vuelven a estar equipados con esa tracción a las cuatro ruedas.

“Las innovaciones sólo se convierten en logros pioneros cuando han sido utilizadas con éxito y otros comienzan a adoptarlas”, manifiesta el responsable de Audi Motorsport, Wolfgang Ullrich. “Audi, como ningún otro fabricante lo ha hecho, ha conseguido hazañas de forma repetida desde el debut en 1980 del sistema quattro de tracción a las cuatro ruedas”. Del mismo modo, en el DTM Audi fue el primer equipo, en 1990, en utilizar las cuatro ruedas motrices en esa competición, igual que lo haría en los Superturismos a partir de 1993. En los dos últimos años, para lograr esa serie de éxitos en el WEC, la marca demostró que el e-tron quattro, la combinación de un sistema híbrido con las cuatro ruedas motrices, ofrece avances significativos.

Audi future lab: mobility/Audi R18 e-tron

Hasta ahora a Audi sólo se le ha permitido usar la tracción a las cuatro ruedas en sus LMP1 por encima de los 120 km/h, pero este año la norma relativa a esta velocidad no se continuará aplicando. Por tanto, la propulsión a las cuatro ruedas promete aportar ventajas de tracción, sobre todo a baja velocidad, es decir cuando el piloto acelera a la salida de una curva cerrada.

Una nueva Unidad Motor Generador (MGU), junto con un diferencial, se coloca en el monocasco al nivel del eje frontal. Dos palieres conectan el sistema con las ruedas delanteras. Al frenar, la energía cinética del coche de competición se convierte en corriente eléctrica, que fluye hacia un dispositivo optimizado de almacenamiento de energía, situado en el habitáculo cerca del conductor. Durante la aceleración, la energía recuperada se reconvierte de nuevo a través de la MGU e impulsa a las ruedas delanteras.

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Un comentario

  1.   A. Moreno dijo

    Menuda máquina de competición!!!!

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