Consejos para la compra de coches de segunda mano: el barro y los faros

Consejos para la compra de coches de segunda mano, el barro y los faros

Cuando vayamos a comprar un coche de segunda mano es importante comprobar en la medida de lo posible que todo está en orden y en buen estado. Sin embargo, existen elementos que parecen carecer de importancia y por ello lo pasamos por alto, jugándonosla un poco en la compra. Este es el caso del barro. Este es el gran antagonista que nos podemos encontrar en vehículos que se encuentren anegados debido a una gran riada. El barro es un elemento que puede hacer que un coche gane hasta cien kilos por un exceso en sus interiores y recovecos, además del odioso olor a humedad que pueden llegar a desprender.

Los coches que han sufrido una riada grande suelen tener un riesgo bastante grande al oxidarse su chasis sin que se noten señales en el exterior. Hay que desconfiar, por si acaso, de aquellos coches nuevos que tengan poca distancia recorrida en su cuentakilómetros. Es complicado detectar los efectos del barro si no se hace un examen a fondo, sin embargo, si atendemos a la procedencia del vehículo (zona del levante y litoral) esto podría darnos alguna pista.

Otro de los elementos a tener en cuenta son las ópticas del coche. Respecto a los faros, es importante detectar si sufren algún tipo de grieta o de rasguño y al mismo tiempo comprobar que las ópticas no se empañan con facilidad a causa de ello, ya que la humedad interior se debe a una obertura mínima dentro de los faros, esto nos haría perder un tercio de la luminosidad.

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